La industria de energías renovables está experimentando cambios sustanciales en todo el mundo.
América Latina a lo largo de su extensión territorial de alrededor de veinte millones de kilómetros cuadrados, desde México a la Argentina, es una masa de tierra que conglomera a los más distintos tipos de zonas ambientales.
Estas grandes superficies de terreno incluyen desde áreas antárticas o subantárticas (en la zona más austral de Chile y Argentina) hasta zonas desérticas (como el desierto de Chihuahua en México o el de Atacama en los Andes meridionales), atravesando las inmensas superficies vegetales húmedas de las selvas tropicales, grandes planicies, bosques templados en las áreas subtropicales, selvas de diferentes tipo y un variadísimo contorno de vegetación, suelo y fauna, le confieren a la región un patrimonio natural único en el mundo en cuanto a su diversidad y riqueza en recursos naturales.
En América Latina la industria de energías renovables se está desarrollando abruptamente en todas las regiones. Estamos convencidos que se avecinan cambios estructurales en el corto plazo en este segmento de mercado.
En la actualidad grupos de empresas involucradas en la investigación, desarrollo y producción se encuentran invirtiendo en una variedad de tecnologías amigables con el medio ambiente, tanto solar, eólica como en biomasa, entre otras, en todo el extenso territorio de Latinoamérica.
La demanda de fuentes de energías sostenibles se incrementa exponencialmente en atención al aumento de consumidores que toman conciencia en materia medioambiental y a causa de obligaciones legales internacionales.
Estamos frente a un área energética de mayor competitividad, en constante transformación y cambio, en donde los mercados están comenzando a requerir análisis comerciales de alta calidad y complejidad para la toma de decisiones estratégicas al momento de sus inversiones.
